Una feria sin duda alguna para visitar, buen ambiente, buena temperatura, exquisita comida y todo ello rodeado de un aroma a vino inolvidable, pasear por las calles de Jerez donde estas situadas sus bodegas es algo que impregna nuestros sentidos de una manera única durante el día y por la noche que mejor que ir al recinto ferial en sus llamativos autobuses de color rosa y disfrutar de la feria.
Esta feria, que se celebra anualmente en la primera quincena de mayo, es una de las más antiguas de España, teniéndose constancia de que fue el rey Alfonso X el Sabio quien otorgó a la ciudad de Jerez de la Frontera el derecho a celebrarla, aunque en la antiguedad estaba dirigida al ganado.
Entre otras muchas actividades, no te puedes perder los concursos de "Doma y Enganche" o de "Acoso y Derribo", mientras disfrutas de un paseo por el Real.