En el Museo de Marrakech hay una excelente exposición de bordados y telas marroquíes donde se pueden ver verdaderas obras de arte antiguas de diferentes lugares de Marruecos, sobre todo venidas de Fez, Tetuán y Rabat, y en una menor medida de Mequínez y Azemmour.
Lino, algodón y seda eran los materiales más usados para realizar los antiguos bordados del país, que además eran teñidos con tintes naturales, una técnica que hoy en día se ha extinguido con la aparición de los tintes industriales y que se puede apreciar en las piezas que se exhiben en este museo.