La estatua representando al rey de Prusia Frederick II está al final de la prestigiosa avenida unter Den Linden, del lado opuesto a la puerta de Brandeburgo. No muy lejos se encontraba el palacio de Berlín, que fue destruido hace poco. La idea de hacer un monumento en honor al gobernador se presentó mientras estaba vivo, en 1779, pero no se realizó hasta su muerte 1n 1786.
Fue Guillermo II que decició de ponerlo en un caballo y en esta ubicación en 1836.
Es una estatua de bronce, que se debe al artista Christian Rauch. Es típico del estilo clásico de Berlín. El monumento mide más de 13 metros de alto, y se colocó en 1851 en la avenida. Representa al rey cabalgando en tamaño real, con el uniforme militar y un palo en mano. Al lado los generales, artistas y personajes famosos de la época están representados. Hay alegorías de la fuerza, la justicia, la prudencia y la templanza, las cuatro virtudes cardinales.
Esta impresionante estatua se encuentra en la zona central de la avenida Unter den Linden y es uno de los monumentos más famosos de Berlín. Hecha de bronce, se eleva más de 5 metros sobre el nivel del suelo. Fue diseñada en el XIX por C. D. Rauch y muestra al famoso Federico II montado a caballo, con el uniforme y el abrigo reales.
El rey se encuentra rodeado de estatuas de famosos líderes militares, políticos, artistas y científicos; y la grada superior muestra en relieves la vida del rey.
Un hecho curioso es que, durante la época de la Alemania comunista, este monumento era poco acorde con la ideología anti-monárquica. Así pues, la gigantesca estatua se trasladó al parque de Postdam (en el lado occidental de Berlín). Allí permaneció hasta la caída del Muro, su vuelta a la avenida Unter den Linden tuvo por ello un carácter muy simbólico.