Un valle verde y azul entre nubes
Visitamos el Valle de Mulleres a finales de un idílico mes de mayo del año 2006 que es cuando se hicieron la mayoría de estas fotos, coincidiendo con unos montañeros que se disponían a subir con esquís de travesía al Tuc de Mulleres de 3010 m, que da nombre este precioso rincón.
El Valle de Mulleres está hoy adscrito al Valle de Arán, que perteneció administrativamente a la provincia de Huesca hasta hace solo varios siglos. Su lengua, el aranés, con clara influencia occitana, la fácil cercanía con Francia y sus malas comunicaciones con el resto de la península hasta la construcción del Tunel de Vielha en 1948, lo aislaron prácticamente del resto de España. Incluso su indumentaria típica no se correspondía con la Catalana, pues aquí no se usó la barretina y por ejemplo el sombrero típico aranés recuerda más bien al de la zona pirenáica aragonesa; éstos y otros son solo unos pequeños detalles que dan a comprender lo mucho del sentimiento aranés, que poco tiene que ver con el de las tierras catalanas.
Cuando residí por un tiempo en este valle, observaba en él a una particular región montañosa con su propia personalidad.
Ya hablando del Valle de Mulleres, decir que por aquí todo el año es posible su visita si la nieve lo permite por el fácil sendero que lo recorre desde su parte inferior. En primavera los bosques de hayas y de abetos que pueblan el valle, afluente del río Noguera Ribagorzana, se tornan de un verde brillante contrastando con el oscuro del abeto, además el río y otros pequeños afluentes se nutren del agua del deshielo de las nieves y los glaciares pirenáicos del macizo del Aneto ya en tierras aragonesas y con las que el Tuc de Mulleres comparte su cima en su vertiente occidental. Sus prados estallan en mil y un colores al retirase la nieve huyendo del cada vez más cercano verano.
Por si quereís alojaros, en el cercano bosque de Conangles hay un refugio en medio de un bosque de hayas y abetos algunos de ellos centenarios, además del antiguo y de típica arquitectura aranesa situado a la entrada del túnel de Vielha. También existen otros alojamientos y casas rurales en lugares cercanos, además existe un refugio de uso libre situado a 2360 m y que se utiliza para ascender por este Valle al Tuc de Mulleres bajo el cual y entre los lagos cae el río en numerosas cascadas y no es raro ver a las águilas volando por encima de las colonias de marmotas que hoy pueblan estos altos prados, así como los rebecos que suelen bajar a veces hasta el fondo del valle a por los pastos, que aún no crecen arriba debido a la nieve.
El itinerario descrito aquí es un pequeño paraíso forestal y a su vez un tranquilo recorrido botánico que sube desde los 1270 m en La Ribereta hasta La Pleta de Aiguamoll, a unos 1700 m dónde los prados empiezan a sustituir al bosque y adónde baja el barranco de Mulleres que luego atraviesa este bello rincón pirenáico, rodeado de picos y alegres cascadas.