Se llama 'Jardín de la Salud y la Armonía', la verdad es que es un nombre precioso. Está a 15 kilómetros del centro Beijing en el Distrito Haidian, es uno de los parques imperiales mejor conservados de la Dinastía Qing. Construido en la Dinastía Jin (1115-1234), este Palacio fue ampliado varias veces y convertido en residencia imperial durante al Dinastía Qing (1644-1911). La mayor parte del complejo está ocupado por el lago Kuming. El Palacio de Verano fue declarado Patrimonio Mundial por la Unesco en 1988. Está abierto todos los días de la semana de 6:30 de la mañana a 18 de la tarde. Es preferible ir entre semana, los fines de semana está abarrotado de gente, pintores, músicos.
Este impresionante recinto, que alberga el palacio que antiguamente servía de residencia de verano de los emperadores chinos, es uno de los conjuntos monumentales más visitados de Pekín.
Para visitarlo y verlo todo tendrás que dedicarle como mínimo toda la mañana desde temprano, como mínimo, ya que tiene una infinidad de construcciones, pero también bosques, templos, jardines, colinas y lagos.
Siempre hay bastantes turistas visitándolo, sobre todo chinos venidos de otras partes de China, pero al ser tan inmenso no notarás demasiado agobio como puede suceder en sitios como la Ciudad Prohibida.
Precisamente de ese otro recinto es de donde huían los emperadores chinos en verano, donde el calor era abrasador, para venirse a este palacio de verano, situado en el noroeste de la ciudad.
En su diseño original era un jardín real, pero en el siglo XVIII se amplió, incluido su lago Kunming.
La última reforma a la que se sometió este palacio se inició en 1949, ya que estaba bastante deteriorado por incendios y catástrofes naturales.