Cada vez que viajo a Barcelona de negocio, suelo intentar comer en un restaurante japonés, tengo gran interés por probar restaurantes nuevos japoneses todos los meses; dicen las viejas leyendas urbanas que la comidad japonesa deja una particula en el cerebro que hace que pienses en ella a diario, a mi me ocurre.
Esta vez el restaurante elegido era el Japones del Tragaluz, muy situado en el centro de Barcelona y en una calle peatonal con mucho encantado.
Probé el tartar de buey (muy bueno), los California Roll, los Tekka Maki, y Nigiri Sushi; nos es de los mejores japos que he probado pero el local está muy chulo, con mesas grandes donde puedes compartir comida con otras personas desconocidas.
Pero si buscas paz o una comida de negocios para charlar no es el restaurante ideal, el servicio es bastante rapido, está reventar de gente, pero por lo general bastante bien.
Aquellos que quieran inciarse en los placeres de la cocina oriental pueden dar sus primeros pasos en esta taberna japonesa que invita a degustar las más sanas y sabrosas recetas tradicionales de la región. En un ambiente tranquilo y relajado, de decoración moderna, las largas mesas se vuelven una opción más que ideal para compartir intensas veladas con grupos de amigos o compañeros de trabajo.
Para el amante de la comida oriental,aquí encontrará un restaurante al mejor estilo bar de sushi japonés. Platos rápidos servidos en en largas mesas que invitan a compartir una velada llena de sorpresas.
El servicio es dinámico y la decoración pulcra y sencilla.