Para subir al domo del Reischtag, el parlamento alemán, tienes que presentarte en la entrada del lado de la plaza de la república. Suele haber una cola enorme, lo intentamos un par de veces al medio día y siempre había una hora de espera. Entonces llegamos un día a las 8 de la mañana (el lugar abre de 8 a la medianoche), y no había nadie. La entrada es gratuita pero te hacen pasar por el detector de metal y tu bolso por los rayos X. El domo es de vidrio y reemplaza el que se quemó en 1933. Puedes ver toda la ciudad a 360 grados. Como por un lado está el parque y por el otro el río, no hay edificios altos que te impidan ver hacia una dirección. Fue construido por Norman Foster para simbolizar la reunificación de Alemania. Ahora es una de las atracciones favoritas de los visitantes. Abajo, puedes ver la camara del parlamento, el Bundestag.