Una ciudad dedicada al consumo, un país dedicado al consumismo. Cuando preguntaba a los turistas qué es lo mejor que se puede hacer en Singapur, todos me decían sin dudar que ir de compras. Está repleto de centros comerciales de varias plantas y de complejos al aire libre con tiendas de marcas rodeadas por cafeterías tipo starbucks para hacer una parada, reponer fuerzas y seguir con el arrebato. Como se suele decir: donde fueres, haz lo que vieres. Eso si, cuidado con el bolsillo.