Esta crepería tiene varios alicientes que la hacen ser...
Esta crepería tiene varios alicientes que la hacen ser una muy buena elección si quieres descubrir un sitio nuevo que te encante, o impresionar al invitar a alguien a cenar.
Comenzando por su ubicación centralísima, frente a la catedral y junto al Miguelete. Es un local que pasa desapercibido, en un rinconcito de fachada vieja, un poco descuidada, detrás de la cual no te imaginas lo que hay...
¡Y lo que hay es un autobús! Sí sí sí, dentro de la crepería hay un viejo autobús, y lo mejor es que es la cocina... Puedes ver cómo hacen tu cena :)
Para que la espera se te haga un poco más entretenida tienes el mantelito de papel blanco y un bote con colores, para que dejes volar tu imaginación... Por las paredes puedes ver "obras de arte" que dejaron olvidadas clientes que se fueron contentos con la panza llena ;) También posters y cuadros antiguos, además de lámparas preciosas.
Y lo mejor de lo mejor, sus crepes!!!!!!! Sobra decir que están de rechupete jejeje.
Esta crepería siempre está a tope por lo que aconsejo reservar. Hay dos turnos de cenas: A las 9 y a las 11 de la noche. A parte de este establecimiento también encontramos varios en Catalunya ;)
Crepes y Galettes
Al lado de la catedral encontré esta crepería que me recomendó una amiga, y aparte de sorprenderme por su decoración, muy simpática y colorida y con pintadas en las paredes, también me sorprendió por los platos que sirven, a base de crêpes y galettes de la Bretaña.
Nada más sentarte a la mesa ya ves que este restaurante es peculiar, aunque pertenezca a una cadena, y es que el mantel es blanco y te dan un bote con pinturas para entretenerte dibujando durante la breve espera por la comida.
El crêpe que pedí estaba muy rico, con huevo frito, y llenaba más de lo que parecía, tanto que ni pedí postre. Los precios rondan entre los 5€ y 9€ el crêpe, según ingredientes. Un precio correcto teniendo en cuenta la situación, lo curioso del local, y lo buena que está la comida.
Aunque solo sea para ver el autobús que sirve de barra, hay que pasarse por esta crepería, y si es para degustar alguna de sus especialidades, mejor que mejor.
Crespes made in Bretaña
Un sitio muy original, pintas en el mantel mientras esperas la comida... Los crepes están de muerte!!Y hay un autobús dentro del local..Lo dicho, originalidad y buena comida en pleno centro.Altamente recomendable para gente alternativa.
Intento agradar a mi mujeres
Muy céntrico y muy original. El diseño muy diferente a todo lo visto y es un sitio recomendable.
Comida buena y la atención también.
Mejor la primera impresión
Leímos en minube la recomendación de esta crepería. Es cierto que la ubicación es inmejorable (al lado de la catedral) y la decoración sorprende nada más entrar por la originalidad. Al principio fue todo bien, creímos que era uno de los lugares con más encanto que encontraríamos en el viaje pero quizás (o no) las expectativas creadas hicieron que la comida no nos pareciera tan buena e incluso diríamos que mejor ver el sitio pero no entrar a comer.
Podría estar mejor
Fuimos a cenar mi novia y yo, el sitio es muy bonito y tiene su encanto. Nos dedicamos a pintar el mantel entero con colores.
Pedimos dos crepes, una con pasta normal de crepe y la otra con pasta sarrazan. Estaban ricas, pero la pasta no estaba recién hecha, tardaron menos de 2 minutos en servirnos y se enfriaron muy rápido.
La atención fue buena y el precio normal.
Un sitio diferente y peculiar
A parte de lo dicho del mantel se puede pintar las paredes y en cuanto a los creps igual mi paladar no es muy exquisito pero a
mi me pareció espectacular gran variedad un trato amigable y un momento inolvidable fuimos 5 bueno mi mujer Hesly la tita Joly y los 2 chiwines Yerik y Ocory a todos nos encanto probaremos en BCN que hay otro a ver que tal
Una comida barata y original
El sitio es verdaderamente original, y las galettes merece la pena probarlas (yo no las había probado nunca). Fui con mi novia, teníamos bastante hambre y casi no pudimos acabarnos una galette cada uno (las que llevan huevo). Estaban bastante buenas y son contundentes. No nos quedó sitio para el postre, y todo por 11 euros cada uno. Un sitio recomendable para una comida rápida y barata en un local original.