El monasterio de Santa Catalina de Siena es el mayor atractivo turístico y cultural de Arequipa. Se trata de una pequeña ciudad dentro de la propia ciudad de Arequipa, que que posee alrededor de 20.000 metros cuadrados y está formado por numerosas calles y casas.
El convento fue construído en 1579 y desde entonces hasta la actualidad ha sido la casa de miles de monjas de clausura, lo que pasa es que se ha evolucionado mucho con los años.
Al principio, era imposible acceder al interior de este complejo si no vivías en él y en el momento en el que una persona se hacía monja de clausura se olvidaba para siempre de lo que existía fuera de estos muros.
Este monasterio era para familias ricas, para poder acceder aquí como monja de clausura la familia tenía que dar una dote importante. Durante el primer año, las novicias estaban completamente controladas por las monjas, no podían hablar con nadie y no podían hacer absolutamente nada sin la supervisión de las monjas. Vivían en una zona apartada de este monasterio que está formada por un pequeño patio y numerosas habitaciones minúsculas y muy sencillas alrededor. En estas habitaciones lo único que había era una cama de piedra para las novicias.
Cuando pasabas la época de novicias la cosa cambiaba muchísimo. Cada monja tenía su habitación y dentro de ella podía tener los muebles y las cosas que quisiera. Además también podían tener hasta seis criadas, así que, por lo menos yo, tuve problemas para aceptar lo que me contaba la guía turística y la idea que albergo sobre la pobreza de las monjas de clausura.
Hoy en día se pueden contemplar todas estas casas que se encuentran tal y como eran antiguamente. Además, las casas están repartidas en calles que poseen nombres de ciudades españolas, como Sevilla, Toledo o Burgos.
El conjunto del convento es precioso, porque está lleno de colorido y de flores excelentemente cuidadas. En el interior de este recinto te olvidas del mundo, hay una tranquilidad impresionante. Eso sí, os recomiendo que cojáis un guía porque es demasiado grande el recinto y porque es la única forma de conocer todas las curiosidades y la historia del lugar.
En la actualidad sigue habiendo monjas de clausura pero tienen menos limitaciones, por ejemplo, pueden salir si se encuentran enfermas. Ahora no viven en este convento sino en un edificio más moderno situado justo al lado.
Visitar el precioso Monasterio de Santa CAtalina fue una de las muchas maravillas que pudimos ver en el fantastico Peru. Un pais alucinante y rici en belleza natural y arquitectonica, una verdadera maravilla.
Visitar Arequipa, merece la pena y además se puede visitar el cañon del COlca que es una pasada
El monasterio de Santa Catalina es una joya de edificio religioso, que se encuentra en el centro de Arequipa, al sur del Perú. Es el único monasterio en el mundo con una ciudadela. Es un monasterio de monjas, de la orden de Santa Catalina de Siena, que hicieron un voto de silencio de por vida. No hablan ni entre ellas, están reclusas a dentro del monasterio, y cuando lo visitas, solo se pueden ver ciertas partes, que no habitan las monjas.
Se pueden ver las antiguas habitaciones donde vivían en el siglo XVI cuando se fundó el monasterio, así como la ciudadela, las cocinas y lugares comunes, pero siempre sin nadie.
Al inicio el monasterio no tenía mucha popularidad, e ingresaban monjas criollas, mestizas, algo forzadas. Ahora hay monjas españolas.
El monasterio fue parcialmente destruido por un fuerte terremoto, pero lo lograron renovar y conservar al mismo tiempo la clausura de las monjas. Para ello, las monjas mismas tuvieron que renovar sus cuartos y las partes que, normalmente, nadie puede ver, para preservar su voto y su aislamiento.
A parte de la pequeña ciudad monacal, está la pinacoteca, que tiene pinturas de arte colonial del siglo XV a XVII.