Maravilloso lugar y maravillosa gente.
Solíamos ir mucho cuando yo era pequeña, me encantaba la subida desde el Puente Don Manuel hasta llegar al conocido "boquete de Zafarraya" menudo puerto de montaña. De mas jovencita me atreví a subir en bicicleta y fue todo un logro ¡¡¡¡ Es un lugar entrañable donde la paz y la tranquilidad te hace añoralo a menudo.