La cerámica es uno de los productos típicos de Tánger y todo Marruecos.
La que está pintada de blanco y azul suele ser la típica de Fez. En Tánger la puedes encontrar de todos tipos: desde sin pintar hasta de cualquiera de los tonos que desees. Las diferentes regiones del país tienen su propios tonos: por ejemplo la cerámica de la ciudad de Mequínez suele ser verde, en Salé (uno de los sitios más famosos) es amarilla...etc.
La pieza estrella es el tajín: sencillos cuencos de terracota con una tapa puntiaguda para cocinar al horno o en cocinas eléctricas o de gas. Suelen costar menos de 10 euros. Si está decorado valdrá entre 15 y 36, dependiendo también del tamaño. También existen las antigüedades, aunque en este campo es recomendable entender del tema para que no te timen.
También hay platos (los más grandes y elaborados pueden costar 50 euros), zuecos, huchas, fruteros, vasijas, portavelas, macetas, saleros...