Una catedral singular
La Catedral de Palermo me sorprendió. En primer lugar porque iba andando por la via Vittorio Emanuele, y no me esperaba encontrármela así, en una magnífica mañana de cielo azul, casi brillando y recortándose en el mismo, espléndida.
En segundo lugar, por lo singular y original de su arquitectura, llena de referencias árabes, normandas, que no la hace parecer una "iglesia" sin más, sino una especie de palacio o castillo fastuoso...
En tercer lugar por la agradable y amplia plaza que se extiende delante de ella, que permite contemplarla con algo más de horizonte y perspectiva que las estrechas calles que dominan el Palermo antiguo.
En fin, sencillamente creo que es una de las catedrales que más me han gustado. No hablo sólo de Sicilia.
Es cierto que su interior no respondió del todo a las expectativas que me labré desde fuera, aunque aquí podemos encontrar la fastuosa capilla dedicada a Santa Rosalía, una niña que después de ser traída desde una localidad de un monte cercano a Palermo (ya cadáver), logró despejar a la ciudad de la epidemia de peste que la asolaba, allá por el año 1624... o eso dicen. Desde luego, es la santa más venerada de la ciudad, su patrona.
Dicen que la catedral se construyó sobre una mezquita, y que antes de ésta había un templo fenicio. Estamos, pues, ante un emplazamiento venerado desde la antigüedad.
Quiso la suerte que ése día fuera Domingo de Ramos, así que había cierto ambientillo como la venta de ramas de olivos a sus mismas puertas.
Quizá esta sea una de las visitas más imprescindibles de Palermo.
Si hay algo que caracteriza la...
Si hay algo que caracteriza la Catedral de Palermo son los diferentes estilos arquitectónicos que tiene, fruto de haber sido construida en diferentes etapas: Primeramente fue una mezquita bizantina, sobre la que, en 1185, el arzobispo de Palermo Walter Ophamil mandó levantar un templo de planta basilical con tres ábsides; en el siglo XV se le añadieron las dos torres que flanquean la gótica portada principal, renacentista es su portada sur, y el aspecto actual es neoclásico del XVIII.
Tiene planta de cruz latina, con tres naves divididas por columnas. En el interior hay múltiples capillas, entre las que destacan la del Sacramento, por estar decorada con piedras preciosas y lapislázuli (una roca compuesta por minerales, de color azul intenso), y la de Santa Rosalía, donde se encuentra la talla de la patrona de Palermo.
En el sótano se halla la cripta, cubierta con bóvedas de crucería y sostenida por columnas de granito, en la que hay varias tumbas y sarcófagos de las épocas romana , bizantina y normanda, pertenecientes a varios obispos y al fundador. También están enterrados en la catedral varios emperadores y reyes.
La Catedral tiene además un observatorio solar del XVII que servía para medir el tiempo, los solsticios, y crear una especie de calendario para la Pascua.
La entrada es gratuita, aunque bajar a la cripta o visitar el Tesoro cuesta 1€.
Con un compendio de estilos...
Con un compendio de estilos arquitectónicos, la Catedral de Palermo evoca un fuerte estilo oriental debido principalmente a su patio interior lleno de Palmeras.
Se empezó a construir en 1184 según petición del arzobispo de Palermo, Gualterio Offamilio, que quería competir con la belleza y poder de la Catedral de Monreale. Se ha ido reformando a lo largo del tiempo, con espléndidas mejoras, como el pórtico de 3 arcos, de influencia catalana.
Es mas bonita por fuera que por dentro, ya que su interior es bastante sobrio.
Está situada en una plaza muy hermosa donde tuvimos la suerte de presenciar una boda de un soldado italiano.
Vivo reflejo de la historia
La catedral de Palermo es el vivo reflejo de la historia de la isla. En su construcción podemos ver las influencias de todas las culturas que pasaron por Sicilia. Su construcción empezó en el 1184, en ese emplazamiento anteriormente había una mezquita y antes de esta una pequeña capilla cristiana.
En la estructura de la catedral podemos observar aún algunas partes de la antigua mezquita, aunque el estilo árabe-normando es el que predomina. También la fachada tiene partes góticas y de estilo gótico-catalán, lo que hace que el exterior de la catedral sea toda una lección de historia.
Sin embargo el interior es muy austero y quizás sorprenda por ello. Horario para visitas turísticas: laborables: de noviembre a febrero: 09:00-13:00; de marzo a octubre: 09:00-17:30 festivos: 07:30-13:30; 16:00-19:00. La entrada a la catedral es gratuita.
Lo más bonito de la ciudad
Aunque la ciudad de Palermo no es de mis favoritas, sí que es verdad que tiene algunos rincones muy bonitos. Es el caso de la Catedral de Palermo, un edificio en medio de la ciudad que literalmente es enorme.
Se llega a ella andando por la calle principal de la ciudad, no tiene pérdida. Además, está en una plaza y es posible acceder a su interior de forma gratuita.
Os lo recomiendo, es el mejor sitio de la ciudad.
GUARDADO EN
-
A la italiana: Palermo en un día por Fany
-
El arte de Palermo en museos y calles por Fany
-
Arquitectura en Palermo. Edificios por Fany