Cerca del pueblo de Baroña y bien indicado desde la carretera, se accede a este espectacular casto, que en realidad son dos, situados sobre los acantilados de una mínima península. Tendrás que caminar un poco para llegar a su valioso conjunto de viviendas circulares y pasar por los restos de su muralla defensiva.
Es patrimonio histórico y se sabe que fue construido por los celtas y permaneció habitado hasta el siglo V.
Casas rurales A Coruña
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Veníamos de viaje de vuelta a casa ya con la idea de pasarnos por el castro. Fué casual que llegasemos a la puesta de sol, en la carretera veia como el sol se iba escondiendo y no sabía si llegaría para conseguir una foto. Muy justo y a paso apurado pude llegar a una roca donde posar la cámara y hacer cuatro fotos con el sol desapareciendo en el horizonte. Esta es la mejor ( con una ligera corrección de exposición). Pasado un tiempo volvímos para adentrarnos en las ruinas, dejarnos llevar en el tiempo y entender de alguna manera como vivía aquella gente.
El Castro de Baroña es un asentamiento primitivo que data según estudios de allá por el siglo I a.C. Al I d.C. Se sitúa en Baroña, municipio de Porto do Son en La Coruña. Se consideran los castros mejor conservados de Galicia, al igual que los del Monte Santa Tecla (A Guarda) y se encuentran a pie de mar sobre una pequeña península, a diferencia de la Citania de Santa Tegra que se localizan en el Monte del mismo nombre en el municipio de A Guarda (Pontevedra).
Se cree que el poblado en Baroña debió ser autosuficiente, dentro del castro no hay agua, por lo que debió ser preciso ir a buscarla al exterior. Se piensa que la alimentación tenia como principal fuente el mar: Mariscos y pescados. Hay restos de metalurgia, trabajo de la piedra y tejido.
En mi opinión merece la pena su visita porque hace las veces de mirador y, en verano puedes aprovechar la playa, pues sus aguas azules y transparentes invitan al baño.