Castillo de Magacela
Según cuenta la leyenda el nombre de Magacela viene de:
« La princesa mora que lo habitaba había comido opíparamente, y hubo de dejar los postres ante el estruendoso aparato de guerra de los cristianos, que ya asomaban por almenas y portillos, dándose muerta a la vez que exclamaba: “Amarga cena, amarga cena para mi”. De ahí vino Malgacena y de ahí pasóse a como la conocemos »
Sea como sea, Magacela es un pueblo habitado hace miles de años. A los pies de la montaña hay restos prehistóricos que se remontan a 3000 años a.c. El Castillo está en no muy buen estado de conservación si bien es verdad que en estos últimos años se ha hecho un gran esfuerzo para rehabilitar, en lo posible, todo el entorno. Las vistas desde el castillo son espectaculares. Desde el castillo se divisa toda la comarca de la Serena con Villanueva de la Serena, la Coronada, o Campanario. Es un gran montículo en una de las mayores llanuras de la comarca. También es muy recomendable ver el casco antiguo, en la parte alta de la montaña, justo a los pies del castillo. Casas imposibles en un entorno urbano bien conservado. Un lugar que con el tiempo, sin duda, se convertirá en uno de los reclamos turísticos de la comarca.
Castillo de Magacela
No hace mucho que he vuelto de visitar el castillo y todavía me pesan las piernas. ¡Menudas cuestas!
El acceso es solamente peatonal, por un camino empedrado que parece tan antiguo como el propio castillo y que se inicia en una estrecha callejuela del pueblo.
La primera impresión al verlo es de que se trata de un castillo de grandes dimensiones, quizás hoy ya demasiado ruinoso pero que conserva bien sus principales elementos. La visita no sólo merece la pena por ver el propio castillo, sino también los paisajes hasta el infinito de La Serena y las Vegas Altas.
Me ha llamado muchísimo la atención la torre del homenaje. Es un enorme y extraño monolito de planta octogonal. Lo más parecido que he visto a aquella de "El Nombre de la Rosa".
Una vez entras al castillo destacan también dos cosas: la ermita y el cementerio. La primera me ha parecido bastante interesante, a pesar de verla por dentro sólo a través de una verja cerrada. Mezcla elementos románicos y góticos, y se fundó sobre una antigua mezquita. El cementerio parece haber sido saqueado, pero permanecen restos de nichos y de algunas tumbas.
El castillo se empezó a construir en el siglo X por los árabes, con toda probabilidad sobre restos de asentamientos prehistóricos.