El Casino de Montecarlo es uno de los sitios más exclusivos de todo Mónaco. Si ya de por sí este lugar es caro, se podrán imaginar la exclusividad absoluta que alberga el Casino. Allí se apuestan millones y es visitado por millonarios y famosos que prueban su suerte a orillas del mar. La arquitectura del Casino es excepcional, sin duda no se puede perder una visita aunque sea por los alrededores y admirar los impresionantes autos que se estacionan en frente.
Entrar en el casino de Mónaco es como transportarte en el tiempo porque ves su decoración y realmente de otra época eso si la sala en la que entre yo era por asi decirlo para todos los públicos porque las grandes apuestas se realizan en otras salas cerradas e incluso nos comentaron que hay un tunel para que las personas importantes puedan acceder al casino sin ser vistas desde el hotel Paris que esta enfrente.
Monte-Carlo (y por extensión Mónaco, que viene a ser casi lo mismo), es un lugar como de cuento de Disney. Todo limpio y ordenador, pasear por allí es sinónimo de paz. Y de lujo, para qué engañarnos. Escaparates poco asequibles para los comunes mortales, yates inmensos... Pero la experiencia merece la pena.
Perderse por las calles por las que atraviesa el popular Gran Premio de Fórmula 1 es una sensación irrepetible.
Y el Casino, otra. Ir y probar suerte debe formar parte de cualquier itinerario... que nunca se sabe.