Sumergirse en sus pequeñas callejuelas, puede ser una apasionante apuesta, donde todo sucederá como inesperado, no planifiques tu ruta, las calles te guiarán a su gusto, a la derecha o a la izquierda, pero las murallas son las que mandan.... Misterio,inquietuz, anhelo, belleza... No se puede describir en una palabra, hay que vivirla, pasear por sus calles y dejarse llevar por la mágia de la isla.
Lo mejor del centro histórico de Ibiza es pasear por sus calles en las que, aparte de ser una belleza, te encuentras una sorpresa en cada rincón. Gran parte de este encanto se debe a las casas que hay por todo el casco antiguo. Os las encontraréis de todo tipo, desde las más cuidadas de piedra a las más sencillas, pero no menos bellas, pintadas de blanco y adornadas con flores. Lo mejor es que muchas de ellas a veces están abiertas y os podéis asomar a admirar los jardines y patios interiores que también son muy bonitos.