Nos costó muchísimo localizar en el GPS la dirección de las "letras" (y encima estabamos preocupados de que anocheciese, porque si no las fotos iban a quedar fatal) pero al final nos dimos prisa por las curvas de Mulholland Drive y lo conseguimos... Nunca me hubiese imaginado llegar donde llegué. ¡¡Llegamos a tocar las letras!!
INOLVIDABLE