Si hay algo que me gusta de esta ciudad, es que en 2 pasos pasas de la ciudad a estar en plena naturaleza. Uno de esos rincones privilegiados, se encuentra a pocos metros del ayuntamiento y parte vieja.
No hay nada como perderse por los caminos del monte Urgull o dejarse guiar por las señales. Árboles, escaleras, cuestas, un castillo, las preciosas vistas al mar, a las montañas...
Y bancos por todas partes donde sentarse a leer.
Por ejemplo se puede subir por la cuesta que hay en el Paseo Nuevo y después de recorrer por sus caminos, bajar por el puerto hasta llegar al ayuntamiento.