‘Reinventada’ varias veces, la calle Florida es, como la Avenida Corrientes y la Avenida de Mayo, un emblema de Buenos Aires. La calle, que nace en la Plaza San Martín, fue la primer calle porteña con pavimento de piedra. Como pocas otras, Florida fue mutando a lo largo del tiempo. Hace menos de un siglo, la calle era punto de encuentro de la elegancia argentina, de ahí que esté flanqueada por edificios art-nouveau y neoclásicos preciosos. Hace unas décadas –especialmente a lo largo de las cuadras cercanas a Plaza San Martín- se convirtió en zona de movimiento hippie y de movida cultural. Luego la calle cayó en el olvido y descuido y se transformó en zona popular, abarrotada de artesanos y vendedores callejeros de objetos y productos baratos.
Hoy la calle vive un espectacular florecimiento. Los turistas la han invadido y junto con ellos se han revitalizado sus buenas librerías y sus clásicas confiterías. Convertida en un gran centro comercial, el alma mater de este cambio fue la Galería Pacífico, un elegante shopping que funciona en precioso edificio de 100 años que incluye murales de Berni, Spilimbergo y Castagnino en su cúpula central.
Es como la calle Preciados pero mucho, mucho más larga. En el fondo mucho Buenos Aires es Madrid pero siempre así: todo más grande, más largo, más intenso o más tormentoso. Es la calle de las tiendas por excelencia, sobre todo la de las grandes cadenas de ropa. Merece la pena pasear por ella para ver el ambiente de compras y de algarabía. Muy cerca, andando hasta el final de la calle se encuentra la bella y mítica Plaza de San Martín, otro lugar de visita obligada en Buenos Aires.
Una de las calles céntricas más conocidas. Un paseo peatonal lleno de comercios y de gente, de puestos callejeros, de música en la calle, de vida... Un lugar mítico en la capital argentina.
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