Esta cafetería se encuentra en el casco histórico y peatonal de la ciudad, justo enfrente de la oficina de turismo y de la Plaza del Padre Feijoo, así que una vez recogimos en ésta todos los folletos y un plano, decidimos sentarnos en su agradable terraza a desayunar mientras echábamos un vistazo a la documentación y elaborábamos nuestro planing del día. Es una cafetería tradicional muy grande, cuyo interior está decorado al estilo de principios del siglo XX, con grandes lámparas, pinturas al fresco, y predominando la madera tanto en las sillas como en el zócalo de las paredes. Tiene dos alturas, con una magnífica escalera interior de madera torneada para acceder a la planta superior. Está especializada en desayunos y meriendas, ya que tienen surtido de bollería, y preparan batidos y copas de helados.