Paseamos por la ruta del ferro por la vereda del rio, frio, limpio,con tonos de otoño, olor a humedad,
a humo de leña y carbón, mira nos entro un hambre, fue una comida perfecta, una borda preciosa,un
trato maravilloso una tertulia con Josep o Pep de (l'Hospitalet) que fue el colofón de un dia inolvidable. Calidad precio muy bien.