Cuando se decide visitar un lugar como Belchite uno no puede olvidar lo que ocurrió en la guerra civil española. La experiencia es asoladora, la destrucción es absoluta. Belchite, pueblo viejo, como dice el cartel en la entrada es como un enorme museo del horror al aire libre. Un enclave que el tiempo y la naturaleza lo están haciendo desaparecer. Una enorme ruína que con el tiempo desaparecerá y por ese motivo me apetecía documentarlo. También tenía un interés particular en la arquitectura de los edificios. Ver las plementerías de las bóvedas que han desparecido por los bombardeos o que están seriamente dañadas y sin embargo, los arcos fajones, siguen manteniendose en pie. Es como estar en una clase de arquitectura práctica. Una rincón de la historia de España que merece la pena ser visitado.
La historia de Belchite se resume en lo siguiente: tras el levantamiento nacional contra la Segunda República, los militares de Zaragoza apoyaron el golpe convirtiendo la zona en escenario de lucha. El ejército republicano avanzó por la región tomando las comarcas hasta que se toparon con un contingente militar importante parapetado en Belchite.
La batalla que allí se produjo fue de las más sanguinarias de nuestra historia.
El pueblo tardó tanto en caer que tras la victoria franquista el propio Franco colmó de honores a sus gentes (a los vivos, claro).
También les ofreció un regalo que debían precisar, les propuso cambiar el sistema de secano por regadíos, lo cual habría puesto a Belchite tras su reconstrucción a la cabeza de la zona y hoy sería una zona rica de Aragón, o la construcción de un nuevo pueblo; al elegir lo segundo nos ha sido legado a las nuevas generaciones un recuerdo intacto de lo que allí ocurrió.
Belchite está parado en el tiempo por ahora, abandonado por sus gentes, girando en torno a sí mismo y a los pocos visitantes que se acercan. Dos fotógrafos cuando estuve yo. Y bajo cerrojo (pero que saltando alguna que otra tapia se puede acceder) los símbolos religiosos franquistas a sus muertos, a la patria... El pueblo nuevo fue construido por los presos republicanos y la mayoría, tras hacerlo, siguieron viviendo entre las ruinas de Belchite ya que no tenían ningún futuro.
Este pueblo me encanta. Lo he visitado en 3 ocasiones y también he estado en sus fiestas patronales. Es un pueblo que nos hemos animado a visitar por la historia que tiene. El pueblo se mantiene igual que como se quedo después de la guerra de Belchite en la guerra civil. Muchas casas ya han caido y poco a poco quedan menos. Estan consideradas ruinas historicas y espero que sigan siendo.
En la foto se ve la iglesia de San Agustín y San Martín realizadas en plena noche.
Durante la guerra civil Belchite fue fuertemente atacado siendo una gran resistencia republicana que no esperaban las tropas de Franco, siendo pequeño el pueblo de Belchite sufrió un ataque descomunal, siendo así que murieron en la batalla mas de 30.000 personas de Belchite y pueblos cercanos.
Franco como muestra de su victoria decidió que Belchite debía permanecer tal cual quedó pasada la guerra... Y así ha sido hasta día de hoy, Belchite permanece como si sus bombas terminasen de caer hace apenas días, sus calles y casas desvencijadas nos transportan al horror sufrido allí y lo que el hombre puede llegar a hacer.
Son numerosas las historias de fantasmas en Belchite y no es para menos, cuando cae la noche las sensaciones son muy distintas...
Sin duda Belchite tiene algo que hace que una vez que uno va tenga que volver otra vez.
Dos de los edificios mas emblemáticos de Belchite son sin duda la iglesia de San Martín y la Iglesia de San Augustín, ambas son los edificios que mejor resistieron el ataque.
Una visita más que recomendable donde podemos reflexionar y meditar paseando por sus descarnadas calles...
No se si es cierto que se han captado cacofonias, se habla también de apariciones que a mi personalmente no me han acompañado durante el paseo nocturno que di una noche entre las ruinas del pueblo. Dicen que está tal y como quedó tras el bombardeo intenso a que fue sometido, como recuerdo de unos horrores ya pasados. Para mi que está algo más deteriorado que entonces, pero lo cierto es que impresiona caminar por esas calles y sopesar el espectáculo que ofrecen los edificios deruidos como consecuencia del impacto de las bombas. Por poca sensibilidad que uno tenga es imposible no estremecerse y tampoco cuesta percibir sensaciones extrañas que te ponen la carne de gallina. Al menos a mi me sucede.
El pueblo viejo de Belchite, es uno de los lugarés en los que he estado que mas me ha impresionado. Situado al lado del "pueblo nuevo", fue arrasado en cruentas batallas de la guerra civil. Tal fue el asedio que sufrió, que hubo que construirse un pueblo completamente nuevo.
Para mi, este pueblo es un testimonio vivo de los errores del pasado, de lo que la barbarie de una guerra fraticida es capaz de hacer, y he de reconocer, que es un gran y aterrador testimonio.
Para muchos lugareños, es un lugar tabú, que lógicamente despierta muchos sentimientos que tratan de ser escondidos. Para mi fue una experiencia inolvidable, ya que una vez en el lugar, y tratándolo con el respeto que se merece, es capaz de hacerte reflexionar de lo que es capaz el ser humano.
El "pueblo viejo" es un lugar en ruinas, con cascotes desperdigados por el suelo y fachadas pendientes de la vejez de sus cimientos. Paredes donde todavía se ven perféctamente los impactos de bala y obuses. Por eso recomiendo ir con calzado adecuado, y mirar muy bien por donde se pisa, ya que puedes encontrarte de repente con socabones en el suelo de acequias subterraneas. La estructura urbanística de Belchite, se ve perféctamente, con su calle mayor, donde aun resisten las fachadas de sus casas y sus correspondientes calles, cantones y plazas.
Al llegar al pueblo lo primero que ví fue la Iglesia de San Martín de Tous, que todavía conserva el campanario, marcado por los obuses y sus paredes, y que demuestra la riqueza que vivió en su día el pueblo. En la puerta de entrada se puede leer una inscripción, que investigando, descubrí que fue escrita por un vecino, supuestamente Natalio Barquero, poco antes de exiliarse a Cataluña, "Pueblo viejo de Belchite, ya no te rondarán zagales, ya no se oirán las jotas que cantaban nuestros padres". Junto a la iglesia, el convento de San Rafael, del que solo se conerva la fachada y las columnas interiores acribilladas por la metralla.
Continuando el camino que nos marca la calle mayor encontramos la plaza del reloj, con la cruz de los caidos, un lugar sobrecogedor.
Para terminar, añadir, que independientemente de las convicciones de cada uno, es un lugar que bajo mi punto de vista merece muchísimo respeto. No es un parque temático. La gente mayor del pueblo nuevo con la que pude hablar, me trató de un modo fantástico, pero en algunos se notaba la tristeza e incluso el miedo que les provocaba la visión de esas ruinas que un día fueron sus casas. Por favor, hay que conocer el lugar, y aprender los errores que cometimos, pero intentemos mantenerlo, ya que es un testimonio de lo que no tenemos que repetir.
Muchas gracias y un Saludo a todos!!!
Belchite es un municipio de la provincia de Zaragoza, (España), situado a 49 km de la capital. Tiene una población de 1.692 habitantes y 273,58 km². Es conocido por haber sido escenario de una de las batallas simbólicas de la Guerra civil española, la Batalla de Belchite. Como consecuencia de los enfrentamientos, el pueblo fue completamente destruido. En lugar de su reconstrucción, el régimen de Francisco Franco optó por crear un pueblo nuevo al lado (hoy conocido como Belchite nuevo), dejando intactas las ruinas del anterior como recuerdo de la guerra civil y de lo que se consideraron excesos del bando vencido.1 El conjunto, hoy en día abandonado y en parte cerrado al paso de personas, se conoce como Pueblo Viejo de Belchite.
Historia
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Edad Media
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Tras pertenecer hasta 1118 a la Taifa de Zaragoza, Belchite fue conquistada por Alfonso I de Aragón, el Batallador, en el contexto de las operaciones que conducirían a la conquista de la capital en diciembre de ese año. En 1119 el rey de Aragón concede al nuevo enclave aragonés un extraordinario fuero de frontera que permitía incluso a los malhechores repoblar el lugar, eximiendoles de todas sus penas como medio de disponer de duros combatientes para una zona muy expuesta al peligro puesto que aún no había sido controlada totalmente por el Reino de Aragón. En 1122 el Batallador decide crear allí la que sería la primera orden militar a imitación de la Orden del Temple, que por esas fechas estaba en proceso de militarización, la Cofradía de Belchite. Su trayectoria no fue muy prolongada, posiblemente se subsumió en la posterior orden militar de Monreal y, en todo caso, tras la desastrosa derrota de Fraga, gran parte del territorio de la frontera sur del reino volvió a caer en manos de los almorávides. Alfonso VII de León acudió al socorro de estas órdenes pioneras y las refundió en 1136 en lo que denominó la Militia Caesaraugustana. En 1143, con las concesiones derivadas de la necesidad que tenía Ramón Berenguer IV de compensar a las órdenes de Tierra Santa por el incumplimiento del testamento de Alfonso I de Aragón, serían absorbidas por la Orden del Temple.
Edad Contemporánea
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En el pueblo se localizan dos batallas importantes de la historia de España: La Batalla de Belchite de 1809, desarrollada durante la Guerra de la Independencia Española, y la Batalla de Belchite de 1937, desarrollada durante la Guerra Civil Española.
Como consecuencia de la Guerra Civil española el pueblo quedó completamente arrasado, si bien hasta entonces llegó a ser una villa de cierta importancia, albergando hasta dos monasterios y varias iglesias. Franco decidió reconstruirlo justo al lado, dejando las ruinas del pueblo viejo de Belchite intactas como recuerdo de la contienda. Los encargados de la construcción del nuevo pueblo fueron principalmente prisioneros republicanos,1 para los cuales se habilitó un campo de concentración en las cercanías, cuyos restos aún se conservan, y que permaneció abierto desde 1940 hasta 1945, llegando a albergar a 1.000 prisioneros a cargo de la Dirección General de Regiones Devastadas. Los últimos habitantes del Belchite viejo abandonaron sus ruinas en 1964 para reasentarse en el Belchite Nuevo.2 Las ruinas, sin acondicionar para el turismo, son visitadas por más de 10.000 personas al año.
Fuente: Wikipedia
Belchite es conocido por haber sido escenario de una de las batallas simbólicas de la Guerra civil española, donde como consecuencia, el pueblo fue completamente destruido.
Belchite viejo no fue reconstruido y hoy conviven el pueblo nuevo y el viejo, en un impresionante testimonio de la violencia de los hombres para con su historia.
Totalmente recomendable su visita: Un pueblo y una historia, unas ruinas y un testimonio de otra época
Se trata de los restos del pueble de Belchite tras la Guerra Civil española, famosa batalla de belchite, quedo destrozado si bien en lugar de rehacerlo, decidieron hacerlo 500 metros mas adelante, por lo que estas ruinas quedan para que la historia pueda contemplar los resultados de una guerra civil. enclavado en tierras mañas, queda muy próximo a Zaragoza.
Fuimos a Belchite porque estaba cerca de donde nos encontrábamos. Habíamos oído hablar del pueblo por el tema de las psicofonías y nada más, así que íbamos con poca información. Nos gustó muchísimo, se convirtió en lo más interesante del fin de semana. Es un sitio que hay que ver, sobre todo ahora que no está habilitado para el turismo y puedes colarte prácticamente por cualquier rincón. Hay visita guiada, pero nos pareció que era a nivel amateur, alguien del pueblo probablemente se encarga de hacerlas.
Es increíble caminar por esas ruinas, no habíamos visto nunca nada igual.
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