Con el nombre de "El Ensanche" se conoce al plan de ampliación del casco antiguo bilbaíno, que, aunque tuvo varios proyectos desde el año 1.801, no se llevó a cabo hasta 1.876. Fue realizado según el proyecto de los arquitectos Achúcarro, Alzola y Hoffmeyer.
Las calles que componen este barrio son La Gran Vía, la Plaza Elíptica, Indautxu y las calles Ercilla, Rekalde y Elcano. En ellas se encuentran los principales comercios y entidades bancarias de la ciudad, además de edificios tan emblemáticos como la Diputación Foral, la sede de la Sociedad Bilbaína, la gótica iglesia de San Vicente Mártir, el Palacio Chávarri, o la Casa Montero.
Las viviendas de estas calles se caracterizan por tener una arquitectura tipo afrancesada, con chaflanes en las esquinas, y grandes balcones y galerías.