El Balcón de La Rioja es uno de los primeros miradores que me enseñaron cuando era pequeño, quizás es por eso que le tengo tanto cariño y aprecio, tanto al mirador, como a La Rioja, a la zona limítrofe de Álava conocida como La Rioja Alavesa y a la extensa Sierra Cantabria sobre la que se asienta ese precioso rincón. Quiero aprovechar para dejar claro que la zona denominada como La Rioja Alavesa, al contrario de lo que mucha gente cree, pertenece a Álava, y no a La Rioja.
Si emprendemos la ascensión al Puerto de La Herrera desde el cruce cercano al Hospital de Leza, a menos de dos kilómetros de coronar la cima del puerto, veremos una señal en la carretera que muestra primero el "típico símbolo de mirador" (una cámara fotográfica), para luego más adelante y a mano izquierda, mostrar otro cartel con el "símbolo de merendero" (mesita con pino...), sitio en el que justo parte hacia abajo un maltrecho camino de asfalto.
Hay que bajar por ese camino, y en poco más de 100 metros, llegamos a una gran explanada de asfalto donde podremos aparcar el coche tranquilamente. Efectivamente, la señal no miente, hay mesas para sentarse a comer algo y también hay una especie de "refugio" que en caso de mal tiempo podría evitar que nos mojáramos.
Así todo, lógicamente, la parte más importante del rincón lo constituye el propio mirador, que no es sino una "balconada" de cemento que nos abre las puertas de La Rioja Alavesa y de La Rioja de par en par, en exclusiva para nosotros. El mirador se ha denominado desde siempre como "El Balcón de La Rioja" y es que es precisamente eso, ya que permite asomarse y deleitarse con unas inmejorables vistas de esta tierra que tan buena gente tiene y tan buenos caldos ha dado, da y siempre dará.
Sin duda, lo ideal es subir a este mirador con muy buen tiempo, ya que esto nos permitirá ver una vasta extensión del paisaje que se domina desde esta vertiente agrestre y salvaje de la bellísima Sierra Cantabria bajo la que se asiente el mirador. Las vistas, no hay palabras, espectaculares, y no hay perdida ni posibilidad de dejarse nada sin identificar, ya que hay un panel explicativo que nos saca de dudas en seguida: Los pueblos de La Rioja y La Rioja Alavesa, la Sierra de la Demanda y San Lorenzo al frente, la Sierra de Cameros, etc.
Curioso también el fenómeno de la niebla que se suele formar en las riberas del Ebro y que se divisa perfectamente desde el mirador. Ya puede hacer un día maravilloso, que si el Ebro se encarga de envolver a su paso tierras y pueblos en un halo de misteriosa neblina, en esas zonas costará que el día "levante", es la ley que marca el Ebro, y no olvidemos que el Ebro siempre tiene razón ;-).
Si quieres enseñar a alguien el verdadero significado y alma tanto de La Rioja Alavesa como de La Rioja, si quieres que descubra y "sienta" estas tierras, no te pierdas este mirador, el extenso paisaje a admirar desde lo alto de la Sierra Cantabria dejará boquiabierto al visitante/viajero más exigente.