La carretera que vá de Agadir a Essaouira está plagada de estos árboles de cuyo fruto se consigue el ahora tan usado para productos cosméticos aceite de argan. Lo curioso es que los turistas (yo también ejercí como tal) paran a un lado de esta carretra para ver el espectáculo de ver a las cabras subiéndose a la cima de estos árboles.
En esta misma carrtera es frecuente que los autocares de turistas se crucen con gente que vá en burro de un pueblo a otro, o como mucho con vespinos. No se ven allí todavía muchos coches.
También desde esta carrtera se divisan unas playas virgenes muy bonitas.