Desde Tombouctou me dirigí al desierto circundante esperando encontrar el sol inmisericorde que lo caracteriza... Y en su lugar encontré densos nubarrones que prometían la tan deseada como escasa lluvia... El tuareg de la imagen (mi anfitrión aquellos días) las miraba como pensando..."¡Déjala que caiga!"
Tombouctou es célebre por sus mezquitas, que dieron origen al llamado "Estilo Sudanés". Las más famosas son las de Djinguereber y Sankoré pero en esta "ciudad de los santos", los abundan los templos,que mayores omenores salpican todo el laberinto de la ciudad antígua y a la vuelta de cualquier esquina resulta común la estampa del tuareg que se dirige a orar al templo más cercano.