A pesar del tiempo
Dando un paseo por un precioso pueblo de la Alpujarra Almeriense, llamado Almócita, me encontré con una vieja casa, de un blanco inmaculado, en la que me atrapó la imagen de una vieja ventana, cerrada a cal y canto, para proteger a sus moradores del frío invierno. Inmediatamente visualicé la fotografía que quería teniendo en cuenta el almendro que se encontraba delante. El pueblo consta de unos 100 vecinos que no dudarán en ofrecer productos de sus cosechas (acelgas, tomates, pimientos, etc) así como huevos, de esa misma mañana, puestos por sus gallinas.