La Semana Santa es una fiesta muy importante en Guatemala, particularmente en la Antigua Guatemala. Las calles se cubren entonces de preciosas alfombras, hechas con pedacitos de madera coloreados y con flores, se realiza una alfombra en cada calle por la cual pasa una procesión. Esto hace que a veces las calles están cerradas al tráfico días antes de la procesión, para dejar a los vecinos y los habitantes de los otros barrios el tiempo necesario para realizar estar obras de arte efémeras. Una vez pasa la procesión, pisan todo, y se reduce a nada. Pero eso no impide que se cuida mucho la alfombra, y se realizan con mucho fervor, cada año.
Niños, adultos, todo el mundo participa. Quién decide de las medidas, de los gráficos, de los colores, quién gestiona el tiempo necesario para que esté listo a tiempo, pero tampoco que se sequen las flores, es una obra muy delicada.
Cada cofradía realiza su alfombra, con motivos religiosos, cruces, mensajes de paz y de esperanza, que supuestamente los santos leen al pasar.