En el Camino de Santiago francés se encuentra Conques, un pequeño pueblo construido alrededor de su gran abadía románica de Sainte Foy. El pueblo en sí ya merece una visita pero desde luego lo que no hay que perderse es la Abadía. Si se puede visitarla a la noche ya que en verano suele haber un recorrido nocturno por los capitales de sus columnas mientras abajo, en la nave, se ofrece un concierto de piano y violín.
¡Ah! No perderse el "curieux" que observa el juicio final de su impresionante tímpano.