EL centro de Viena es el corazón de esta ciudad y donde podrás encontrar los monumentos históricos más importantes sin tener que coger ningún medio de transporte. Las instalaciones del Palacio Imperial, La Ópera o Museos como La Albertina o el de Sissi Emperatiz (especialmente recomiento este último en donde podrás conocer, de una manera amena y didáctica, la persona, no el mito de Sissi) podrás encontrarlos paseando por el denominado anillo, "The Ring". Si no queréis andar, también un tranvía hace todo este recorrido.
Merece la pena detenerse en algún momento a comer un trozo de tarte con un café. Yo recomiendo el Hotel Soher, donde sirven un estupendo café y tortas imperiales, famosas en el mundo entero. Aunque en verano la temperatura es más agradable, yo recomiendo esta visita para el invierto ya que el frio le da a esta ciudad su cara más representativa.