Este hotel se encuentra en el precioso pueblito de Motovun, patrimonio mundial de la UNESCO, encima de una colina de 300 metros de altura, con perfectas vistas a la región de Istria. La región se conoce por su deliciosa gastronomÃa, en particular las trufas, jamones secos, quesos, y demás pastas y platos de influencia italiana.
El hotel es el único del pueblo, y su ubicación perfecta en la plaza del pueblo lo hace muy conveniente para estar unos dÃas visitando el pueblo y los alrededores. Es un lugar muy tranquilo, donde comes divinamente y te ofreces un verdadero descanso. Cosa extraña, no está tan caro, una habitación doble no pasa de 100 euros en temporada alta, sabiendo que estás en un lugar excepcional. Una razón más para aprovechar este lugar, rodeado por las murallas medievales de la ciudad, y a unos pasos de la preciosa iglesia de San Stefano.
Cuidado, en la web del hotel dan los precios por persona por dÃa, cosa común en Croacia, que puede confundir.
Es un hotel pequeño, solamente tiene 28 habitaciones, y dos apartamentos que puedes alquilar con un grupo. El restaurante se puede disfrutar fuera en la linda terraza o a dentro, siempre con vistas hermosas.