Esta es la nueva ubicación del museo, ya que hasta el 2005 la ciudad contaba con una muestra de la obra del escritor a los pies de la plaza de la Ciudad Vieja, pero era demasiado pequeña y fue trasladada.
En la entrada vermos una fuente con 2 figuras humanas de casi 2 metros cuya gracia es que están orinando a los lados, moviendo trasero. Curioso. Es obra de escultor checo David Cerny. Se puede ver en http://www.davidcerny.cz/cz/piss.html
Entrar al museo es un fundamental para cualquier amante de la obra de Kafka y no decepciona: espejos, laberintos, oscuridad, cartelones, dibujos originales de Kafka, un árbol genealógico... y una musiquilla ambiente tan chirriante que haría las delicias de un aprendiz de torturador.
De camino al Museo desde el puente Carlos V, nos encontraremos a la derecha con la calle más estrecha del mundo, en la que incluso hay un semáforo para regular el tráfico de personas, ya que sólo cabe una.