Esta plaza es una de las más bonitas de Berlín. No es demasiado grande, y eso hace que resulte muy acogedora. En ella encontramos edificios tan interesantes como las "dos catedrales enfrentadas" (la Francesa y la Alemana) y el edificio del Auditorio Nacional.
Fue creada a finales del siglo XVII para albergar el mercado de la zona. Su nombre se debe en parte a ello ("markt") y en parte a que en ella se encontraban los establos del regimiento de Gens d'Armes.
Hay que fijarse en el monumento al poeta Schiller que ocupa el centro de la plaza, de la tranquilidad de sus bancos -ideales para charlar o leer un rato- o lo bonito que es ver el atardecer desde aquí. Se encuentra además muy céntrica, próxima tanto al Unter den Linden como al Checkpoint Charlie, por ejemplo.
Lo mejor es que, para encontrarla, hay que callejear un poco. y eso hace que no esté abarrotada de turistas y se pueda estar un rato tranquilo contemplando las dos iglesias "casi gemelas". Un lugar muy recomendable y sobre todo, muy acogedor.