Se nos hizo un poco tarde para entrar a este museo, del cual mucha gente nos había comentado lo interesante que era. Diseñado por Kaniel Kibeskind, un arquitecto judeopolaco es uno de los mejores ejemplos de la imaginación arquitectónica en el siglo XX. En forma de estrella, todo en este museo sigue la filosofía de intentar ilsutrar la historia de los judíos en Alemania y las repercusiones del Holocausto. Las largas y estrechas galerías con suelos inclinados y curvas en ziz zag quieren simvolizar los sentimientos de pérdida y abandono que ha sufrido el pueblo judío.
Aunque no os interese entrar es muy interesante acercarse a este edificio ¡con forma de estrella de David alargada! Un edificio fundamental para los amantes de la arquitectura moderna.
Un consejo: La zona donde se encuentra el museo es algo solitaria, conviene no alejarse por los callejones e intentar ir por las avenidas grandes, mejor iluminadas. Berlín es una ciudad muy segura, pero nosotras en la zona nos pasamos más de veinte minutos sin ver a más de cuatro personas por la calle...