El Blooms es un hotel tipo club inglés, muy acogedor, muy muy british, moqueta y madera por todos lados, detalles como flores y fruta en la habitación, prensa todas las mañanas en la puerta, etc.
Las habitaciones son muy amplias y decoradas con cretonas inglesas y muebles de madera, muy bonitas y muy típicas.
El desayuno está incluido los fines de semana, y está muy bien; tostadas, bollitos, queso, zumos, café, etc y un chocolate caliente Cadbury que esta buenísimo y te entona el cuerpo para la larga jornada que te espera.
Hay un bar en el hotel en el que tienen 300 tipos de whiskey, que es un remanso de paz y tranquilidad cuando saboreas un intensísimo sorbo de whiskey de malta escocés. Perfecto.
Conclusión;
He estado en cuatro hoteles diferentes las veces que he visitado Londres, y sin duda me quedo con el Blooms, siempre que vuelva, voy al Blooms fijo.