Esruve en Estocolmo la semana pasada y lo que mas me impresiono fue el museo vasa.
Son los restos de un barco de la flota sueca del S.XVII. El Vasa debía haber sido el buque de guerra más grande y más prestigioso de Suecia-el orgullo de la flota naval y la nación sueca.
El barco permaneció los siguientes 333 años en el fondo del mar hasta que sus restos finalmente fueron localizados e izados a la superficie en un asombroso estado de conservación, convirtiéndose en su propio museo, el más importante de la ciudad por lo que repressenta para el pueblo sueco.
En el interior del museo podemos observar ademas del barco diversas maquetas, videos, restos de todo tipo en perferto estado de conservación e incluso los restos de su propia tripulación, si si,han oido bien, lo que más me impresiono fue ver los esqueletos de los marineros que tripularón el barco.
Incluso podemos ver un craneo con una impresionante herida de muerte.
Me impacto, expectacular. Realmente Estocolmo es una ciudad a la que me gustaria volver en un futuro. Comer mazorcas de maíz por sus calles. Volver a disfrutar del Tivoli, un parque de atraciones que se encuentra al lado del museo Vasa y que en su mayoria representaba escenas de Pipi Calzaslargas.
Vimos el ayuntamiento, el palacio real, el cambio de guardia, la belleza de sus calles, el paseo en barca, la vista panoramica de toda la ciudad y como no, las compras y parada para reponer fuerzas.
Recomiendo este viaje.