No vamos a engañarnos, la ciudad de Badajoz -aunque tenga un par de puentes románicos bellÃsimos- no destaca por su patrimonio artÃstico ni por el encanto de su casco histórico. La sensación que me dejó fue más bien la de un gran pueblo que ha crecido desmesuradamente y se encuentra un poco en medio de ninguna parte. Y la sensación que deja es muy extraña...
El contraste con una gran metrópoli como es Madrid es brutal. Ni mejor ni peor, de repente te encuentras rodeada de encinares y de embalses y NADA más alrededor. En esta ciudad parece como si se hubiera detenido el tiempo.
La oferta de bares en esta ciudad no es muy amplia, pero sà que hay algunos buenos bares en los que escuchar rock e indie. Predominan las discotecas de tecno y house (y las que están cerca del rÃo son las únicas que abren después de las tres).
Inconvenientes: No demasiada gente fuera del viernes y el sábado, los locales cierran bastante pronto y no hay mucho donde elegir.
Ventajas: Algunos bares muy buenos de rock español, copas bastante baratas ¡y unos sitios de tapeo riquÃsimos!