Yo que querÃa selva y jungla, conseguà más de lo que pensaba! Todo empieza muy bien, visito las ruinas de Palenque, en una selva muy abundante, es maravilloso, pero la bruma de la mañana hace que las fotos no hayan salido igual de precioso que era.
Me habÃa levantado una hora demasiado temprano, lo que me permitió visitar las ruinas sin nadie. A unos metros detrás de mÃ, los vendedores de recuerdos ponen su mini tienda en el suelo en medio de las ruinas y empiezan a esperar a los buses de turistas. Me cuesta imaginar el lugar lleno de gente.
Luego tomo mi mochila y me voy para Frontera Corrozal, donde hay que esperar una lancha para cruzar el rÃo con Guatemala. Unas casas de Lacandones, hechas con ladrillos y techos de lámina, no hay muchas opciones para pasar la noche a parte del hotel carÃsimo donde me dejó el bus.
Para cruzar el rÃo, una compañÃa tiene el monopolio, y es muy caro. También hay lancheros que lo hacen ilegalmente más barato, y al final, formamos un grupo con unas 10 personas y uno de ellos, pero costó conseguir. Nos permitió además ir a dar una vuelta a las ruinas de Yaxchilán en el rÃo.