Salamanca es una de las ciudades más bonitas no sólo de España, sino de todo el mundo. Pasear por sus calles es como ir por un museo, donde a cada paso te vas encontrando con auténticas joyas que te dejan embobado.
A mi me encanta pasear por las ruas y por la plaza mayor de esta ciudad, y me encanta hacerlo sobre todo por la noche, porque la belleza de Salamanca aumenta más si cabe en cuanto se pone el sol.
La ciudad posee una iluminación por todo el centro realmente increÃble que hace que los monumentos, la catedral y las iglesias parezcan una obra divina. Es como si estuvieras caminando por una ciudad de un cuento de hadas y en cualquier momento te podrÃas encontrar con personajes de ficción como el Lazarillo de Tormes.
Además, a toda esta belleza hay que añadirle que las calles del centro siempre están animadas, da igual a la hora a la que vayas, y todos los bares y restaurantes están repletos cualquier dÃa de la semana, es como si Salamanca nunca durmiera.
Es normal que cientos de estudiantes quieran quedarse aquà después de haber finalizado sus años de erasmus, porque se vive de maravilla y además es una ciudad bastante asequible económicamente.
Os recomiendo que paseéis por las calles del centro y que os acerquéis, por supuesto, a la plaza mayor, ya que es una de las más bonitas de España y por la noche está preciosa.