Ciudad populosa y rica en tiempo de Jesús, centro de su actividad apostólica mientras residía en casa de Simón Pedro, ofrece hoy un panorama de extensas ruinas en una superficia de 6 hectáreas.
Sus habitantes agrupados en pequeños núcleos familiares, con sus comercios, instalaciones agrícolas, sinagoga y cementerio, se dedicaban principalmente a la agricultura y a la pesca.
De Cafarnaún , como base apostólica, nos han transmitido numerosos testimonios: la utilización de la casa de Pedro como residencia de Cristo, donde la muchedumbre se agolpaba impidiendo el acceso; las sinagogas donde Jesús oraba y hablaba con los sacerdotes; curaciones a ciegos, leprosos y demás enfermos...
Es una de las ciudades en ruinas mejor conservada.
Obligado ir.