Montes de Toledo propiamente dichos están formados por las sierras de las provincias de Toledo y Ciudad Real y en ellos se pueden realizar infinitas rutas de senderismo que te permiten estar en contacto con la naturaleza y disfrutar de unos paisajes únicos y espectaculares, en donde, una de las cosas que más llama la atención, por lo menos desde mi punto de vista, son las pedrizas o casqueras, que hay en las laderas de esta zona. Se trata de bloques de cuarcita que poseen forma de abanico y que apenas tienen vegetación, lo único que crece en ellas es musgos y plantas diminutas de mil colores, como los ombligos de venus.
En estos momentos la mayor parte de las rutas son sencillas y aptas para todo el mundo, ya que no tienen unos desniveles muy fuertes, aunuqe hay de todo, porque si nos subimos a las cumbres más destacadas, como son por ejemplo Rocigalgo, con 1447 metros, Corral de Cantos, con 1421 metros, Peñafiel, con 1419 o Amor con 1379, la dificultad es mayor y es acosejable tener algo de forma fÃsica.
La mejor época para visitar este paraje es la primavera, ya que todos los campos están repletos de un intenso verdor y parece que te encuentras en un jardÃn que no tiene lÃmites. Además, una de las principales maravillas de estos montes es que como la vegetación es baja, es bastante fácil poder ver a nimales como ciervos correteando por los campos, por eso, hay que estar muy atento en todo momento para no perdernos nada.
Esta zona también es muy recomendable para los motoristas, porque hay determinadas rutas que te llevan por unas carreteras estrechas y repletas de curvas, en las que además de disfrutar de la moto se pueden contemplar unos paisajes preciosos e incluso es más sencillo poder contemplar animales en estos parajes.