La catedral de Cuenca es una de las construcciones más bonitas e impresionantes de la ciudad. Su fachada es muy llamativa y da a la plaza Mayor. Es de estilo gótico normando y se empezó a construir en 1196. Precisamente la parte exterior fue renovada casi por completo en el siglo XVI, ya que no tenía demasiado valor artístico en la concepción originaria. Un siglo más tarde, en el XVII, se reformaron de nuevo la fachada y las torres, lo que le dio al exterior de la catedral un aire barroco que no tenía en la primera versión.
A principios del siglo XX se desmontó de nuevo la fachada para reconstruirla tal cual la podemos ver hoy en día.