La isla canaria de Lanzarote es un gran desierto volcánico que ha sabido aprovechar su belleza natural para atraer a los turistas no solo por sus playas y arena blanca. Es una isla más tranquila que el resto de las Canarias. No vayas si quieres salir de fiesta todas las noches, es mejor que vayas a Gran Canaria o al sur de Tenerife. Lanzarote está muy cerca de las costas de Marruecos, y pertenece a la provincia de Las Palmas con Gran Canaria y Fuerteventura. En la capital, Arrecife, hay algunos fuertes y un bonito puerto que visitar, pero lo más bello te espera fuera de la ciudad.
El artista de la isla, César Manrique, ha dejado su huella en varios monumentos, museos y centros culturales muy interesantes, podemos citar el jardín de Cactus, con miles de variedades de Cactus, los Jameos del agua y la Cueva de los verdes, dos formaciones naturales volcánicas muy impresionantes, y el Mirador del Río, desde donde podrás admirar la isla de la Graciosa. Esta isla, al norte de Lanzarote, representa una buena excursión para un día. Se va en barco, y luego puedes alquilar una bici o caminar por ahí.
En el sur de Lanzarote encontramos el parque natural de Timanfaya, con su mar de lava y geyseres, así como bonitas playas, la de Papagayo por ejemplo.