La Plaza de San Pedro o Piazza San Pietro en italiano, es la plaza más importante de Roma y se encuentra situada en el centro de la ciudad del Vaticano.
Esta Plaza tiene unas dimensiones impresionantes y está formada por una explanada elíptica que se encuentra rodeada por una columnata balaustrada excepcional que está adornada con las figuras de 140 santos de todas las épocas y lugares.
Pero sin duda lo más importante de esta plaza es que en ella se encuentra la entrada al templo más significativo e importante del cristianismo, la entrada al Vaticano.
La plaza de San Pedro fue creada por el maestro Gian Lorenzo Bernini entre 1656 al 1657. En el interior de la misma se pueden contemplar dos fuentes preciosas y justo en el medio se haya un inmenso obelisco que mide 25 metros de alto y pesa más de 300 toneladas.
La verdad es que la plaza de San Pedro es un lugar que impresiona a todos los visitantes tanto por la simbología que posee como por la belleza que desprende. Además este lugar es también muy famoso porque en muchas ocasiones es el escenario que escoge el Papa para realizar la liturgias, por ejemplo, es habitual hacer la misa en esta plaza los miércoles.
El único inconveniente es que la plaza de San Pedro está siempre repleta de gente. Lo habitual es llegar y encontrarte una cola que recorre por completo toda la plaza. Todos esperan aquí para poder ver la iglesia del Vaticano por dentro. A simple vista puede agobiar esta cola, pero no os preocupeis porque afortunadamente suele ir muy rápido y al final no hay que esperar tanto.