El Castillo de San Ángelo es una Fortaleza que se encuentra por el río Tevere, en la entrada del Vaticano, a unos pasos de la basílica de San Pedro. Hoy en día en un museo que está abierto al público, pero antes era la fortaleza de los papas. El castillo empezó a ser construido por el imperador Adrian en 135, como mausoleo fúnebre. Estaba en frente del campo de Marzo, dedicado a la guerra. El mausoleo era de forma cúbica, hecho de mármol. Lo volvieron a decorar y agrandar, para convertirlo en fuerte, con una pasarela que llevaba al vaticano. El fuerte protegía a los papas durante las invasiones de la ciudad. Estos mismos emprendieron luego grandes obras para hacerlo más agradable, trayendo a los mejores artesanos del país, entre los cuales Miguel Ángel, para realizar frescos y decoraciones.
La entrada vale 5 euros, puede que sea un poco más si hay un evento especial, y hay un descuento para los ciudadanos de la unión europea de 18 a 25 años, los menores de 25 años y mayores de 65 años entran gratuitamente. El museo abre de martes a domingo, de 9 horas a 7 de la tarde, y está cerrado el lunes. Los billetes se pueden comprar por internet.