La maravillosa Vía Frontino era la calle más importante de toda Hierápolis, su pricipal eje comercial. Todavía hoy mantiene intactos parte del pavimento y algunas de sus columnas. La acotan dos arcos minumentales, el arco Norte y el arco de Domiciano. Pasear por ella, sobre todo en primavera, crea una sensación de majestuosidad indescriptible, sobre todo si piensas que andas caminando por una vía que miles de personas cruzaron durante siglos.