A causa del efecto negativo para el ecosistema que trajo la llegada masiva de turistas a Pamukkale actualmente está prohibido bañarse en las piscinas de Travertino. Cabe la opción de pagar una entrada par bañarse en la antigua piscina de Hierápolis o disfrutar de las aguas termales en varias piscinas públicas situadas en la carretera principal. Pero si no se dispone de mucho tiempo -o de dinero- otra opción, gratuita e igual de divertida, es "remojarse" los pies en los canales que fluyen por toda la montaña de algodón. El agua, a más de treinta grados, supone una verdera bendición para los pies frÃos y doloridos después de caminar descalzos por las protuberancias de la montaña. Además de ser una agua termal muy buena para los huesos, es un momento ideal para conocer gente y compartir experiencias al "calor de las aguas".