Es un pueblecito marinero en la costa almeriense. Está situado dentro del parque natural del Cabo de Gata, y está condición limita la construcción masiva y la explotación turÃstica, lo cual ha hecho que se conserve como un lugar con un encanto atemporal. Las barquitas pesqueras varadas en la arena blanca de la playa, sus calles limpias y decoradas con flores y plantas, su plaza coqueta y bien sombreada, los chiringuitos de la playa donde desayunar viendo el mar .... todo ello hace que uno se plantee el lugar como ideal para retirarse en cualquier momento del año. Hay un hotelito frente a la playa con 12 habitaciones y unas cuantas casas de alojamiento en regimen de alquiler. Es pequeñito e increÃblemente acogedor, y no os digo nada si vais en pareja .... Un rincón con un encanto muy especial, sin duda.