Bisaurín es una de las cumbres más importantes del pirineo occidental con una altura de 2.670 metros y por lo tanto, todos los montañeros que se acercan hasta los pirineos intentan ascender hasta ella, así que nosotros no quisimos ser menos y decidimos intentarlo en Semana Santa.
El camino se puede iniciar en varios lugares, pero uno de los más asequibles y, sobre todo, de los más cortos es el de Lizara, así que éste fue el que nosotros elegimos.
En poco tiempo llegamos al refugio de Lizara y como hacía buen tiempo decidimos intentar el ascenso por la cara más complicada, la norte.
Lo primero que te encuentras en un tramo que pertenece a la GR-11 y que además de estas bastante bien señalizado, no presenta dificultades. Después de caminar durante una hora aproximadamente encontramos el refugio de Ordelca que nos vino bastante bien para saber que íbamos por el buen camino.
A partir de este lugar ya comienza a aparecer nieve y la empinación del terreno es mayor, pero no hay muchos problemas para realizarlo a buen ritmo hasta que llegas a la caseta Vernera, que se encuentra a unos 2.000 metros aproximadamente.
Desde aquí lo mejor es que se pueden disfrutar de unas vistas increíbles y espectaculares que, por lo menos ami, me dejaron con la boca abierta.
A partir de aquí comienza la gran ascensión y la nieve invade todo, así que, sobre todo si vais en la época en la que fuimos nosotros, os recomiendo que vayais equipdos. En este caso nosotros tuvimos que utilizar crampones y ya al final del todo el piolet.
Cuano llegamos a la cima la sensación fue increíble porque afortunadamente nos hizo un día espectacular y pudimos disfrutar de unas vistas únicas e irrepetibles que hacen que el esfuerzo haya merecido la pena.
No es una cumbre excesivamente complicada, aunque si que lleva unas cuantas horas hacerla, pero, por ejemplo en verano, el único requisito para hacerla es tener un poquito de forma física, mientras que en invierno ya hay que ir mínimamente equipado.
En definitiva, es una preciosa ruta para los amantes de la montaña.